Pues si aMIG@s. Con gran ilusión seguimos adelante. Hice mi compra en la plaza de este país aún indómito, pero todo al tiempo. Por de pronto,mientras iba saboreando esos momento de exquisitez comunicativa y de amistad por esta corriente de mayo', al llegar al final de la calle Teresa. jil o gil, apagó el candíl, me topé con la magia de las peonzas. Campeonato al aire libre., Pues cómo iba a ser el aire, y el agua y ... entonces, ahí junto al g. kintana, abre la ventana, al lado del quiosko y el de la ÓNse (que diría un andalux), estaba un grandullón, jugando con los niños a las peonzas. ¿Te acuerdas? Un corro se formaba, y cada uno con su campeona' a conquistar ese premio, que no era otra cosa que una peonza. Pues si amiga, un mexicanito, bien majo, hace este concurso y se rodea como el flautista del cuento... de niños. Niños en las plaza, en las plazuelas... a jugar. Al aire libre, a conocer a otros niños, a inter-actuar jugando. Que bonito y natural y que sencillo. Preservando sus ojitos de la luz de las consolas, de las telebasuriones, del absurdo entretemintiendo este que adolece la sociedad actual este XX que adormece, pues en el XXI el que despierta, el que brotan las flores del pensamiento común, el lógico, cabal, sensato, el que no hace daño, sino bien y estar, juntos todos, pues el hombre, que incluye en esta palabra al SER al humano, mujer y hombre, sin excepciones, sin reglas restrictivas, sin prejuicios, sin más que la lógica de la propia VIDA, así de sencillo es y algunos se piensan que después de tantos años, siglos (con mayúsculas) de mentira, de farsa de máscaras y mas caraduras que nunca, la cultura, el conocimiento, la vida en definitiva se revela ante estos, y mayo hace los honores. 15 es para el juego la 'niña bonita'. La mitad de un mes de trenta o XXX ó 3 besos, o ... Llegué después de pararme otro momento de exaltación de lo natural junto a esos niño. Grabé unas tomas y me fui al mercado de las flores frutales, los colores, las mujeres y los hombres con delantales; donde el fruto de la tierra cobra el sentido y entonces, mientras mi 'olma roja' y esperábamos nuestro turno, una madre le dice a su niña María, –no toques la fruta. Anda, vete a ver el mundo– Se refería a esa bola que gira y gira a la velocidad de... no se, pero siempre me pregunto, ¿irá tan rápida la tierra, o es defecto de fábriaca? Yo que estaba ahí mismo, entre medias, no pude por menos que decirle a la niña María – Vete, pero no te pierdas–.
Llegando a casa, me llamaron y resultó ser Clara la voz que me llamaba (no hay descanso de emociones), y entonces me encontré con otra amiga que venía hacia nosotros, acompañada a su vez por otra amiga que resultó que vivia en NY o nueva York y emociones y conversaciones, diálogos, entre las fuentes y las corrientes, emocionada, me contaba cosas que ponen la piel de gallina... Están, allí, totalmente expectantes y emocionados con el 15M. Me contaba que no se que día desde lo de la Pza. de Cataluña, que se reunieron en un plza de manhattan, creo que un gran puñado de almitas. Ya ves, que no estamos solos.
Un abrazo y me voy a echarlarlasSiesta.


Es mayo en el campo de Castilla. Es flor que nace allí donde el tiempo llega con la luz y el viento de agua. Agua clara, agua limpia que nace de las nubes negras. Donde nace esa flor, crece el canto de las aves que susurran a lo alto. Esa música está escrita con barro sobre papeles que vuelan libres por el ancho campo. Entonces, miro al horizonte despejado, me tumbo en la hierba, con la mirada entre el azul y lo verde sembrado. Sobre mí escucho los cantos suspendidos de las alondras, que vuelan entre algodones blancos. Cierro los ojos e imagino una bella Rosa de perfume. Pasó el tiempo y la Rosa perdía su frescura. Aún así era feliz, pues conocía bien su dicha. Entonces, como en un suspiro, llegó hasta la Rosa mecida por el viento una hoja de Papel blanco. La hoja se clavó entre sus espinas. Esa hoja arrugada y zurcida por el viento, cansada de tanto vagar vacía de palabras, descansó junto a la Rosa. Se sintió dichosa pues la Rosa le musitaba palabras extraídas de su más profundo sentir. Eran palabras perfumadas; poesía extraída de sus marchitos pétalos. El papel absorbía todo cuanto escuchaba y se impregnaba el blanco de versos perfumados. Así fue como vi aquella flor envuelta en la hoja de papel poesía y cómo la Rosa recobró su frescura.



