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jueves, 30 de mayo de 2013

Amapola Azul en Hoja Suelta

Hoy día, ya sin nubes -a primera hora. Ahora, con las simpáticas cumulonimbos de luminosas formas-  y a pleno sol del amarillento mayo, quiero publicar aquí esta cosita.


Amapola Azul en Hoja Suelta -acuarela- Poesías de Líquidos Colores pintada en la ISLA-LIBRelieve en mayo 2013 by Miguel Segura.
Amapola Azul en Hoja Suelta -acuarela- poesías de liquidos colores pintadas
 en la ISLA-LIBRelieve en mayo 2013 by Miguel Segura

miércoles, 17 de octubre de 2012

Libélula Roja, vuela libre



















Entre las albas y amaneceres que nos regala este mes de   o   c   t   u  b   r   e,   entre lo  apocalíptico y los Cielos Turner, vuela libre una Libélula Roja.

lunes, 15 de octubre de 2012

Pez en Agua de Flores

Pez en Agua de Flores. La Noche en el Parador y sus Jardines. "Haiku en La Vera".
acciÓNotoño ROJO sobre el Libro de Firmas de la BODA celebrada en el Parador de Jarandilla de la Vera el XIII.X.2MXII, y que fue posible gracias al amable gesto de su directora, brindándome dicho libro en una noche tan especial; inolvidable para los novios y para los que estábamos allí en el Jardín junto a la Fuente de ese bello lugar. Gracias Natalia.

martes, 2 de octubre de 2012

Albas Oñoñales Preludios Musicales

Albas Otoñales, Preludios Musicales, son instantes vividos en el despertar
 cotidiano en este Tiempo Otoñal o de Frutos Rojos. Una imagen en
Black and White composición digital sobre las estelas que dejan los aviones. 
© L'atelier aXc, "Sólo para los que no quieren ver". 

lunes, 15 de agosto de 2011

Blue earth in The Yellow Sea


A este mes en el que el grano está ya en las eras, le crece el cielo por encima y las nubes dibujan las estelas que dejan los barcos que navegan por los mares de cada uno. A mi se me antoja el Mediterráneo. Azules de los cantos de Sirenas y amarillos de mástil que pende de los hilos, la luz de esta tierra llana. Felices ya los vencejos, reanudaron su particular travesía hasta el otro confín, que amarillea y también enrojece de puro soledad de soles interminables.

domingo, 15 de mayo de 2011

La Rosa y el Papel

Es mayo en el campo de Castilla. Es flor que nace allí donde el tiempo llega con la luz y el viento de agua. Agua clara, agua limpia que nace de las nubes negras. Donde nace esa flor, crece el canto de las aves que susurran a lo alto. Esa música está escrita con barro sobre papeles que vuelan libres por el ancho campo. Entonces, miro al horizonte despejado, me tumbo en la hierba, con la mirada entre el azul y lo verde sembrado. Sobre mí escucho los cantos suspendidos de las alondras, que vuelan entre algodones blancos. Cierro los ojos e imagino una bella Rosa de perfume. Pasó el tiempo y la Rosa perdía su frescura. Aún así era feliz, pues conocía bien su dicha. Entonces, como en un suspiro, llegó hasta la Rosa mecida por el viento una hoja de Papel blanco. La hoja se clavó entre sus espinas. Esa hoja arrugada y zurcida por el viento, cansada de tanto vagar vacía de palabras, descansó junto a la Rosa. Se sintió dichosa pues la Rosa le musitaba palabras extraídas de su más profundo sentir. Eran palabras perfumadas; poesía extraída de sus marchitos pétalos. El papel absorbía todo cuanto escuchaba y se impregnaba el blanco de versos perfumados. Así fue como vi aquella flor envuelta en la hoja de papel poesía y cómo la Rosa recobró su frescura.

martes, 12 de abril de 2011

P4 (agua)


Entre cábalas y crucigramas resueltos, me quedo con estos segundos; que surgen de la inexistencia misma y como alivio de a otra cosa...vuela-vuela, mariposa.

martes, 2 de noviembre de 2010

Paseando de Tejados


De como se miran las cosas según se encuentran, se pueden ver o simplemente pasar desapercibidas. Así de pronto en un paseo tan dubitativo, como lo era la caprichosa lluvia de aquel día, quiso el encuentro caminar hasta el tejado justo al doblar la esquina. En un poco de pendiente, por otro lado característica de este paisaje tan curvo, estaban sobre el plano cristal las siluetas claroscuras que surgían desde el fondo mismo del tejado. Al asomarme con detalle, las inmóviles formas voladoras, ahora con la quietud del silencio, cobraban vida ante la mirada atenta de una linda gatita. En ese su mundo, quieta y sorprendida de mi proximidad, me apresuré a ajustar el objetivo de mi Quinousofructo Yflex al cristal de la escena. Con cierta inquietud en su mirada pero precisa gracilidad, se desplazó un poco hacia atrás ante tan artefacta amenaza. Segura de la falsa alarma, posó paciente hasta los ajustes pertinentes. Era la última fotografía de la película. Ahora, sólo quedaba afianzar la mano sobre el pomo del tejado y de un pequeño salto otear el paisaje. Ocasión esta, no al resguardo de la lluvia.

sábado, 9 de octubre de 2010

Platicar en el Desierto


Al nueve [IX] de este octubre, en la víspera del Triple Diez [X], se le caen la palabras por el viento de agua, que ahora intento ordenar junto a esta evocadora imagen de un árido campo camino de Essaouira, que si bien pudiera ser el mismo desierto en el que enseña un amigo escultura y reciclaje, que como ave que es, Pájaro está ahora en Smara, campo de refugiados en el Sáhara Occidental, es lo más próximo al desierto que llegó el ojo de mi cámara. Una licencia que me tomo, pues ayer pude enviarle un presente de breve lectura, tras conocer recibir suyo un correo e. Breve, pues son Nueve [IX] las páginas que escribí sobre el Blanco y además, qué mejor destino para algo que siempre 'llevas dentro' como la magia de ver un niño nevar. Smara, un nombre bello, como lo son sus gentes, amables, humildes y sencillas, que según parece, rezuman verdad humana. Para ellas y ellos son mis Nueve sobre elBlanco. Un buen fin, el destino. Aquí, para algunos, sería como 'predicar en el desierto'. Cuando la verdadera esencia es esa, y está precisamente allí: Platicar en el Desierto. Platicar en Smara.

domingo, 26 de septiembre de 2010

Caminos de tierra


Por delante todo o nada. Andar por el camino sin poder apartar la mirada. Las sombras se diluyen contra el suelo polvoriento. El calor sofocante es un líquido espejo en el horizonte. Apenas si se oye el canto de las breves siluetas de algún árbol. La soledad yerta se muestra tal como es. Respirar es como un lamento que envuelve cada partícula de polvo. Portamos el polvo que vuelve a la tierra que nos acompaña. El aliento de nuestros pasos alimenta la esperanza a través del tiempo. Reconforta en el esfuerzo dejar a ambos lados las sendas afluentes. Así son los caminos de tierra.

martes, 31 de agosto de 2010

Balcones poéticos


Hablar. Paseando por las calles bellas, de balcones llenos de flores. El agua susurra con su canto cuanto guardan las fuentes. Hablar. Escuchando el silencio de las piedras que muestran el camino. El blanco manto encalado por fuera, hasta el interior de los patios perfumados. Hablar. Es el azahar de los verdes y los jazmines, musicalidad del aire poético. Hablar. Escuchar desde los balcones en la luz del poeta, con la quietud de la noche tranquila que suena como el agua. Hablar. La voz es cantar del poeta, hablar de Miguel Hernández, desde sus balcones florecidos. Hablar. Balcones poéticos. Hablar. Balcones de Córdoba.

viernes, 20 de agosto de 2010

Cardos de María


Atardece el verano. Junto al Lavajo las Cruces, entre cipreses y olmos del recuerdo, en la cuneta de tierra seca se levantan estas bellas plantas, que tras el verdear de otro tiempo en que florecen junto al púrpura, se muestran ahora doradas y frágiles formas. Siluetas en el cielo de Castilla. Bellas formas, secas, levantan su fruto-alimento al que acuden los jilgueros que cantan al aire libre, mientras contemplan la cuesta que se eleva hasta la Ermita de la Concepción.

Nava del Rey, 17 de agosto de 2010

lunes, 26 de julio de 2010

Las lágrimas del toro nº 39


El 11 de septiembre de 2006 escribí estas líneas, que ahora acompañarán la imagen de la obra que publiqué aquí de aquel momento. El Toro nº 39, que titulé entonces ¡eh Toro! Ahora 1 año después, la vuelvo a publicar junto a estas líneas.

La Nava. Los bravitos 2006
Después de dos años sin estar en el pueblo en fiestas, este he estado nada menos que cuatro días. A excepción de la víspera, el día 6 y el domingo por la tarde y noche.
Los toros o novillos, presentes en todo momento. También las verbenas y los bares.


LAS LAGRIMAS DEL TORO Nº 39.

Esto se queda en la retina para siempre. Los mozos, lo más sensibles y respetuosos con el animal, los cortadores, allí estaban contemplando y velando los últimos instantes de una vida que se iba yendo poco a poco. ¿Qué sentiría el toro en ese momento si pudiera ver esa escena? Sin duda, aún podría escuchar los comentarios, sentir las caricias. Los mozos lloraban por dentro por la muerte de ese bravo toro, bonito. Él lo hizo después de su muerte. Una muerte tan dolorosa en un final extenuante, sin un soplo de fuerza, un animal que es todo fuerza, no se rinde hasta que sucumbe y cae. "No es una derrota, es un triunfo, no me doblego ni aún arrastras me podréis llevar donde vosotros digais". Lo cierto es que ese toro, lloró y lloró despues de muerto. Quizá esas lágrimas salieron de lo más profundo de su alma. Lloraba por quien le estaban viendo, ahí sin vida.

Valladolid, 11 de septiembre de 2006

viernes, 23 de julio de 2010

Las eras de mi pueblo

Obra: La era (de mi pueblo). Óleo sobre lienzo que pudo verse en mi exposiciónÓNarte 'Momentos paisajes.18 años'. Miguel Segura (Nava del Rey, 1963)

Donde eran eras, abiertas a la mirada del campo, a lo sumo unas bajas tapias que adornaban los caminos junto con los pozos, pequeñas casetas de labranza, paneras, hoy se levantan alambradas, tapias de ladrillo y cemento, se construyen naves como hangares. Cercas que guardan perros que intimidan al paseante. Donde se escribió la historia del campo, tras la siega, lugar de recreo, paseo y meriendas, espacios abiertos donde las horas se hacían historia y parte del juego de los niños. Descanso y tertulias a la sombra de algún trillo o los montones de alpacas, en los que nuestros mayores conversaban viendo el horizonte a la luz del final de la tarde. Desde el camino que linda con las tapias de La Quesería, se llegaba a la primera era. Era como una isla verde entre caminos y siembra, en alguna orilla reposaba siempre algún arado, que resistía el paso del tiempo. Siguiendo las tapias de adobe hacia el poniente, atravesaba otro camino que conducía al paso a nivel y los lavajos. Desde aquí, dos ramales principales, conducían al campo atravesando las eras. La imagen que desde allí se podía ver, sin más era de una sobria belleza natural. Todo tenía equilibrio en ese espacio, sin duda una riqueza paisajística y cultural que me temo no han querido ver y cuidar. Así son las eras de 'Nava del Rey, lo más grande de Castilla...'. Que tiene muchas cosas de las que sentirse orgulloso, pero esta sin duda alguna, parece que estos nuevos tiempos le están pasando factura.
Foto: Desde el campo, La Nava (Nava del Rey). Al fondo el pueblo en el que predomina la torre. En primer término, campo de cereal recién cosechado desde la linde del cementerio. En segundo témino, las diferentes edificaciones construidas en la era.

jueves, 15 de julio de 2010

El vencejo y la luna

En el comienzo de la caída de la luz del día, cuando se torna el poniente como un velo acuoso y languidece de azul, danzan juntas la música de formas. Alas vivas negras y el ala blanca de luz tenue menguante. Ayer las vi juntas al menos un instante.