miércoles, 9 de junio de 2010

Altamira, baja la mirada


Hoy El País publica un artículo de lo más interesante (Riesgo mortal para bisontes y faraones) sobre la reapertura de Altamira que diferentes medios hicieron público ayer. El tema tiene miga, y algunos de los comentarios que acompañan a la noticia, ponen de manifiesto la discrepancia de opiniones. La mía íntegra la publico a continuación.

REACCIONES ESPAÑA, S.A. En fin esto es lo que hay.

Un interesante artículo!. No estoy a favor de que se abran las Cuevas de Altamira. El tiempo que han estado cerradas y hacer una réplica, me parecieron entonces sensatas acciones. Es lógico por otra parte que las vayan a abrir de nuevo, viendo la 'apertura de boca' del presidente cántabro. También es lógico que muchos quieran que se abran, a pesar de ser irresponsable de todo punto. El tiempo nos ha enseñado, cómo son vistas por el público general las obras de arte geológicas de millones de años. El tiempo nos ha enseñado, a ver éstas, de amputadas estalactitas. Preciosos 'souvenir' que impunemente han sido arrancados por inconscientes. Aquí sería del todo difícil, arrancar un trocito de pintura, pero de ser fácil, -ya por suerte, más concienciados-, habría algún depravado que lo intentaría. En fin señores, a 'España', le quedan aún muchas asignaturas pendientes. Pero quizá la más importante sea el RESPETO (en el amplio sentido de la palabra). Respetar es entender que, si con tu sola presencia pones en peligro algo, simplemente aceptas de buen grado no entrar.

Miren, no se trata de arte, se trata de vida, de salud publica, y la que se ha armado 'made in Spain', por la anunciada ley antitabaco. EDUCACIÓN y RESPETO

Sobre un fresco en relieve que acometo sobre una librería en unos jardines, en plena calle, aún no pasa la prueba del botellón de los fines de semanas, y en muchas ocasiones, dejan evidencias en su orín de grado etílico en las esquinas inversas en que lo harían los animales-perros.

También está la otra versión sobre la conservación del arte. Que la obra 'evoluciona y cambia con el paso del tiempo'. Bueno, el tiempo y las vicisitudes que les acompañan en ese tiempo. El tiempo de las guerras y ataques indiscriminados, han dejado para siempre su huella en obras de arte a lo largo siglos. Sería lícito entonces, que si con la presencia humana se dañan pinturas rupestres, será así en la historia, y generaciones venideras recordarán entonces, cómo se hacían las cosas y como se pensaba sobre estos y otros asuntos. Pensarán lo maravillosas que eran esas pinturas, que ahora son sólo histórico recuerdo.