miércoles, 15 de diciembre de 2010

Luces de Navidad (Cuento de Navidad)

ran pasadas ya las seis de la tarde, cuando sobre aquel cielo gris azulado, volaban con rítmicos altibajos una bandada de jilgueros. En ese preciso momento, la figura de una joven se dirigía por un pequeño camino a la ciudad, se detuvo un instante para contemplar como silenciosas, aquellas aves pasaban ante sus ojos y se apresuraban ante la inminente caída del sol. Las ramas de los árboles, desnudos, se balanceaban por el viento en incesante vaivén. Hacía tanto frío que nada más parecía presenciar esa escena. El campo, vacío, yerto adormecía a merced del invierno, como si quiera mostrar su ausencia. La joven mujer o muchacha, ataviada de azules, protegía sus manos del frío abrazándose ante su pecho. El viento arrancaba de su figura, pequeños pliegues que se ondulaban si cesar, como si quieran escapar también ellos, arrastrados por el viento. La luz se iba con el viento al que acompañaban, pequeñas hojas y finos tallos de anises e hinojos.
La chica apresuraba su paso, pues sabía que la noche estaba cerca y el frío era cada vez más y más intenso. Debía llegar cuanto antes a la ciudad. Allí las luces que empezaba a ver tintinear a lo lejos, le protegerían. Cada vez que pensaba en ello le reconfortaba.


(seguiré más tarde)