viernes, 27 de mayo de 2011

Acción | reacciÓN en La Fuente de Mayo


En la Fuente de Mayo, la que oficialmente llaman Fuente Dorada, pasan las horas y con ellos y ellas los días, desde aquel tan próximo, tan lejano ya 15 de mayo. Son horas y días de VERDAD. Los que pasan allí las horas y las noches, y los que pasan con la percepción sin contaminar de prejuicios, se dan cuenta de que eso que está ocurriendo allí, como en cientos de plazas y plazuelas de España, es algo muy importante. Lo que pasa es que está ocurriendo algo sin precedentes. Por allí pasan, niños, señores mayores, gente joven, personas de todas las ideologías y condición social. El respeto y la armonía se respira en toda la plaza. Allí no solo se reúnen en asambleas abiertas en la que se puedan llegar a acuerdos entre todos los asistentes, también, se recitan poemas, se escucha música, se da información y amabilidad en cada gesto. Se da de beber al sediento y de comer al hambriento. Allí la gente que pasa, deja de forma desinteresada alimentos, frutas, materiales de todo tipo. Quieren arrimar el hombro, estrechar la mano o con la firma dar su apoyo. Las personas, somos eso ante todo y allí se ven personas, humanidad. En la Fuente de Mayo se te eriza el pelo de ver los gestos de cuanto allí ocurre y cuantos se unen y muestran su apoyo. Esta manifestación de la BELLEZA, promulga como un canto social en el que no todo son sonrisas, también hay sufrimiento y dolor. Las horas pasan y con ellas aparecen ya los gesto de cansancio y las noches en vela. Pero el ánimo no decae. Aquí al lado hay mucha VIDA.