jueves, 21 de febrero de 2008

El Invierno que va

Mientras unos recogen la ropa al sol, otros toman café al sol dispuesto de las terrazas. En lo que va de Febrero, mes claramente invernal, se suceden los días claros, y las noches con estrellas, no son ya sinónimo de heladas. Tenemos lo que se dice un suave Invierno. El Invierno que viene impredecible, (y acabo de sufrir un lapsus, olvidando lo que iba a decir...) Esto es lo que conlleva, intentar escribir asomando la nariz por la ventana, como vulgarmente se dice, y que rectifico de lleno al proclamarme defensor a ultranza de la no vulgaridad, tan extendida por toda la inmensidad de "ésta nuestra Tierra". Así pues, rectifico (sin la sabiduría que me gustaría), tan sólo digo: –intentar escribir cuando, abierta se halla la ventana que frente a ti, provoca la atención de lo cotidianamente diario, por diferente en cada momento, se siente distinto al contemplarlo de nuevo. Otra luz, otra intensidad de azul cielo, más porcentualmente crecidos los bulbos sembrados en Enero, mayor la actividad en el vuelo de las "sufridas vecinas"palomas, que el sol más allá de San Valentín, batallan ritual, por habitual su consabido celo. En definitiva, cada día es distinto, aunque el punto de vista parezca el mismo, no implica que lo sea– . La reflexión es obvia, verdaderamente esto no ha hecho otra cosa que empezar. Me refiero al sobre calentamiento. Se me antoja, que en la cíclica disparidad de lo que acontece y ha de acontecer, es muy posible, que ahora, tengamos este Invierno, pero no será éste, siempre así. Al menos parece lógico no pensarlo. Hablando de Invierno, y pensando en lo que no he dicho, se me antoja volver al taller y sacar los colores, esta vez, al sol del atardecer.