domingo, 26 de septiembre de 2010

Caminos de tierra


Por delante todo o nada. Andar por el camino sin poder apartar la mirada. Las sombras se diluyen contra el suelo polvoriento. El calor sofocante es un líquido espejo en el horizonte. Apenas si se oye el canto de las breves siluetas de algún árbol. La soledad yerta se muestra tal como es. Respirar es como un lamento que envuelve cada partícula de polvo. Portamos el polvo que vuelve a la tierra que nos acompaña. El aliento de nuestros pasos alimenta la esperanza a través del tiempo. Reconforta en el esfuerzo dejar a ambos lados las sendas afluentes. Así son los caminos de tierra.