martes, 26 de octubre de 2010

L'atelier alborRelieve


Se cumple hoy un año de mi intervención en la Librería Relieve. Cuando me dirigía a los Jardines del Poniente para empezar, observé que una de las múltiples alfombras rojas seminceras estaba hecho un rebujo para que lo recogieran los del servicio de limpieza. Tras hacer las pertinentes consultas con Pepe el librero, me dijo con estas palabras: –con tal que no sea esa negra que pusieron los del 'sabor', que por poco me mata de un tropezón...–. Así, me dispuse a coger eso que otros habían tirado al concluir la Seminci. Corté al tamaño de la fachada y posteriormente le di un poco de forma. Así quedó en lo que llamamos La Dama Roja. Una alfombra, para proteger la obra. Comentaba Pepe al concluir la jornada, que –es curioso, normalmente, se ponen las alfombras para inaugura las obras, nosotros al revés, cuando empezamos–. Nos reíamos. Al concluir esa fachada y tras varios meses soportando inclemencias de toda índole, este verano, pudimos quitarla y tirarla a un contenedor. Ahora, tenemos otra, con bastante menos carácter, pero que en lugar de estar fija como la otra, es móvil. Aquí os presento por vez primera, un trozo del taller-almacén (L'atelier alborRelieve) de la Librería Relieve, donde entre otras cosas se guarda la alfombra roja.